Somos adolescentes. Todavía estamos aprendiendo. Los malos ratos nos acompañan. Nos engañan, nos mienten, nos critican, nos peleamos por cosas estúpidas. Nos enamoramos y terminamos dolidos. No tenemos ni puta idea de que va la vida. Tampoco nos importa. Somos unas cabronas insultando a las cabronas por ser cabronas. Odiamos a la gente sin ninguna razón, llamamos a cada uno por su mote. Nos acostamos muy tarde por nuestras rayadas mentales. Salimos amigos, que pensamos que serán para toda la vida y que siempre los tendremos a nuestro lado. Todas las putadas que has hecho y que te han hecho serán un pequeño recuerdo. Un día se va a pasar todos esto. Ya no tendrás esos amigos, que te han hecho pasar momentazos increíbles. Ya no habrá más fiestas el sábado noche. Ya no tendrás esas rayadas mentales por gilipolleces. Ya tendremos idea de que va esta mierda de mundo. Ya no te acostarás tarde. Ya te acordarás de todas esas putadas y se las contarás a tus hijos como un mal ejemplo que no deben seguir. Será cuando eches de menos esto. Puedes perder el tiempo a centrarse en todas las cosas malas, pero un día vas a desear ser todavía un adolescente. Así que aprovecha al máximo lo que tienes ahora, olvida toda la mierda y el drama y VIVE TU VIDA CON UNA SONRISA.

2 comentarios:
Guau! eso me ha llegado el corazón.
Me encanta! como escribes sigue así NO pares :D
Es verdad, hay que disfrutar al máximo la adolescencia! Por mi parte, no creo que se pierdan los amigos, sino que en verdad se distancian un poco! Un beso.
Publicar un comentario