Que guapa, bella, hermosa, asquerosa, puta y zorra que te ves caminando de la mano de otro, mi amor.


En el colegio aprendió matemáticas, biología, inglés, pero no la enseñaron a actuar ante la zorra de la vida. A cómo levantarse después de cada caída. 
No la enseñaron a jugar a este juego llamado Vivir sin caer en la casilla de "tres turnos sin jugar". Pero lo cierto que es cayó allí más de una vez, y se quedó atrás cuando otros sólo caían en el "oca a oca y tiro porque me toca". Y tuvo que aprender a base de experiencia que lo que la vida te da, también te lo quita. Que muchos van de amigos, pero te adelantan en cuanto hay una oportunidad. Que fiarse de la gente no siempre es conveniente. Que muchos se irán de tu camino. Que nadie es para siempre. Que la gente es como un iceberg, sólo vemos una parte y nunca podemos llegar a conocerlos. Que la gente cambia. Que nada es lo que parece. Que la felicidad consiste en la partida, no el la victoria.  
Que la vida es una puta y nadie sabe cómo follársela.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me ha gustado la parte final de la entrada. Tienes Razon.