Y echan a correr. Ligeros. Sin miedo. Sin prisa. Sin tiempo. Con la mano perdida en la del otro. Y nada más. Ninguna cita, ningún empeño, ninguna preocupación. Nada. Y las sonrisas de sus bocas les delatan. Cómplices de la felicidad de aquel momento.
3 comentarios:
*-* lo peor es que me imaginé en versión personal la imagen.. *-* y sobre todo el texto.. Joo.. Si que me han dejado encantada :). Os sigo hermosas. ;).
ooooooooh:) GRACIAS:D En serio, me motivan mucho los cimentarios;) muuchas graciass
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